Cajas de seguridad

Las cajas de seguridad en tiendas: ¿Qué valor diferencial aportan frente al hurto?

Las carcasas de seguridad o cajas de seguridad en tiendas y establecimientos comerciales (también son conocidas en ocasiones como contenedores de seguridad o incluso como safers, su vocablo anglosajón) se han convertido cada vez más en una solución antihurto de primera magnitud, especialmente en algunos sectores determinados como son la alimentación, supermercados e hipermercados, electrónica, multimedia y bricolaje.

¿Y qué valor adicional nos aportan? ¿Por qué se han extendido las cajas de seguridad en las tiendas y comercios de una manera tan significativa? Trataremos de responder resumidamente a estos interrogantes:

1.- Mantienen los artículos o productos a proteger en su interior, a salvo del hurto rápido y sencillo al tratarse de cajas cerradas, que únicamente pueden abrirse con un desacoplador. Hay personas que también las denominan cajas antirrobo. Nota: no confundir, a pesar de su aparente semejanza, con cajas de caudales pequeñas. Mientras que las carcasas de seguridad tienen la finalidad de disuadir, prevenir y evitar el hurto, las cajas de caudales pequeñas están más enfocadas hacia la anti-intrusión. Pueden parecer conceptos idénticos, pero no lo son…

2.- Una parte significativa de los artículos a proteger en un comercio son pequeños, de dimensiones más bien reducidas, y ligeros (por ej.: perfumes, cosméticos, desodorantes, maquinillas de afeitar, cuchillas, pendrives, herramientas, pilas, bombillas, etc). Como ya has deducido, ello hace que este tipo de artículos sean ideales para practicar el hurto por los amantes de lo ajeno, dado que se pueden guardar y transportar sin problemas en un bolsillo, un bolso o bolsa, o en general dentro de cualquier recipiente común. Cuando se implantan cajas de seguridad en tiendas, éste tipo de hurtos suelen reducirse drásticamente, habitualmente en un porcentaje superior al 80%. Dicho de otra manera: es una inversión que se amortiza rápidamente.

3.- Las carcasas o cajas de seguridad son económicas. Con una inversión más que asumible se pueden proteger artículos de un valor muy superior, por lo que el ahorro de costes al evitar pérdidas (hurtos) se traslada directamente a la cuenta de resultados del negocio. De manera genérica, podríamos decir que cualquier artículo con un precio de venta superior a los 8 ó 10 €, es más que apto para ser protegido en carcasa.

4.- Permiten que los artículos expuestos para venta en el lineal o estantería del establecimiento comercial estén al alcance de los clientes, de modo que estos puedan cogerlos (en realidad cogen la caja de seguridad con el artículo que protege en su interior) y añadirlos a la cesta o carro de compra. Esto no es ninguna vanalidad: presenta una gran diferencia con respecto a aquellos comercios que deciden proteger sus artículos de valor y fácil hurto dentro de vitrinas o expositores de cristal cerrados con llave a cal y canto. En estos casos, está más que demostrado que las ventas de los artículos encerrados en vitrinas descienden considerablemente, ya que el cliente debe llamar al personal de tienda para que abran la vitrina y le saquen el producto o productos que desea adquirir, lo que de facto supone de entrada una barrera, incomodidad para el cliente, la no disponibilidad inmediata de personal de tienda para abrir las vitrinas en muchas ocasiones, retrasos y pérdidas de tiempo que el cliente de hoy día no está dispuesto a asumir… En cambio, optando por la solución de implantar cajas de seguridad en tienda evitamos estos problemas, sin afectar al potencial de venta.

5 – Polivalencia y versatilidad. Una misma carcasa de seguridad puede servirnos para proteger distintos artículos. Esto es especialmente así en las denominadas cajas de seguridad extensibles (o ajustables), que como su propio nombre indica disponen de unos mecanismos que permiten regularlas en altura entre un mínimo y un máximo, lo que permite ajustarlas muy bien al tamaño del artículo, realzando y mejorando la presentación del mismo y ahorrando espacio en el lineal, aspecto éste último que a veces se subestima pero que también tiene una incidencia no desdeñable en los costes de tienda y en el potencial de explotación.

En definitiva, realizar una implantación razonable de cajas de seguridad en tiendas (que nada tienen que ver con las cajas de caudales pequeñas, como antes hemos explicado) es una inversión muchas veces indispensable (y si no, os invito a calcular los costes que estamos asumiendo actualmente por hurto y pérdida desconocida…), a todas luces rentable, y que reduce los hurtos significativamente sin limitar o cercenar el potencial de comercialización de los productos a proteger.

En SIDEP, disponemos de todo tipo de cajas de seguridad para realizar una implantación en tu tienda. Te ayudamos y asesoramos para encontrar las soluciones que mejor se adapten a tu comercio o negocio. Puedes llamarnos sin compromiso al 96 383 13 15.