Sistema antihurto Sabiotag en distintos modelos de botella

Etiquetas antihurto para botellas: protegiendo adecuadamente vinos y licores

Todos los negocios están expuestos a robos y hurtos constantemente. Pero si hay un negocio que es objetivo número uno para los amantes de lo ajeno, son las tiendas de bebidas alcohólicas. Según diversos estudios, las botellas de licores están incluidas en la lista de los artículos más robados en supermercados. Existen numerosas bandas dedicadas al robo de botellas y alimentos en supermercados, para posteriormente darles salida vendiéndolos en el llamado mercado negro.

Al día se pueden producir más de 5 o 6 intentos de hurto frustrados, y sólo al final del día se sabe con seguridad cuánto han conseguido llevarse sin pasar por caja (en el supuesto que hagamos un control de inventario diario).

Los dueños de este tipo de negocios suelen hacer una gran inversión en seguridad. A pesar de los esfuerzos que realizan los comercios y supermercados por prevenir el robo de las botellas de bebidas alcohólicas o productos embotellados, es algo que sigue influyendo mucho en el descontrol del stock y en el inventario.

Las medidas tradicionales para controlar el robo de botellas como los espejos espías, la agudeza visual del empleado o el merchandising detrás de los mostradores o armarios cerrados con llave tienen un impacto negativo sobre las ventas y servicio al cliente, esto está más que demostrado. Si bien estos métodos son efectivos para controlar el robo, muestran límite a la  comercialización y molestias al cliente, lo que origina pérdidas de oportunidades de venta (disminución del potencial de venta). Pero entonces, ¿qué hacemos…?

Por suerte, gracias a los avances de la tecnología, existen numerosos tipos de dispositivos diseñados para evitar este suceso: sistemas antihurto, etiquetas antihurto para botellas, etiquetas adhesivas y cajas de seguridad especiales (llamadas también contenedores, safers o carcasas de seguridad; ya estuvimos hablando de ellas en el post anterior). Todos ellos ofrecen la posibilidad de exponer las mercancías con un alto nivel de seguridad sin impactar negativamente en el atractivo visual de sus productos ni en la comercialización.

  • Etiquetas para botellas. Permiten la libre exposición de las botellas sin riesgo a que puedan ser robadas y fomentar así su venta. Para utilizarlas el comercio debe estar dotado de unos arcos antihurto. Por especificar más, se trata de etiquetas de las denominadas rígidas (por diferenciarlas de las etiquetas adhesivas) y contienen un elemento ferrita en su interior que actúa como circuito resonante que hace saltar las alarmas de las antenas antihurto en caso que alguien trate de robar una botella a hurtadillas.

Existen numerosos modelos, pero se trata de una etiqueta antihurto que se agarra al cuello de la botella mediante un cable, brida o mediante la propia etiqueta. Incluso algunas disponen de un capuchón para evitar el vaciado de ésta.

Una vez que un cliente adquiere una botella, la etiqueta antihurto se quita en el punto de cobro mediante un desacoplador especial y queda lista para volver a utilizarse en otra botella.

¿Qué debemos exigir a una buena etiqueta antihurto para botellas? 1. Que sea efectiva, es decir, que tenga resistencia suficiente ante intentos de manipulación externos no autorizados. 2. Que sea fácil de manipular internamente: los empleados deben poder ponerla y quitarla de la botella con suma rapidez y facilidad, sin atascos ni problemas, y menos aún cuando están en caja pasando por el lector la cesta de productos de un cliente. 3. Que sea capaz de abrazar y proteger un alto porcentaje de los muy diversos formatos de botellas existentes en el mercado, con los cuellos más variopintos (gruesos, finos…).

Por su parte y como ejemplo, en SIDEP hemos desarrollado la etiqueta Sabiotag para botellas de vinos y licores (las que figuran en la imagen superior de este post), un nuevo concepto estético y funcional, agradable a la vista, muy operativa y que cumple a las mil maravillas con los 3 requisitos anteriores.

  • Etiquetas adhesivas. Otra alternativa más discreta sería en colocar etiquetas adhesivas antihurto, por norma general se colocan en la base de la botella. Están disponibles en numerosos formatos (redondas, cuadradas, alargadas, etc.), colores (blancas, negras, con códigos de barras, etc.) y tamaños (4×4 cm, 5×5 cm, 30mm, 40 mm, etc.).

Este tipo de etiquetas no son reutilizables, la cajera desactiva la etiqueta en el punto de venta y el cliente se lleva la botella con la etiqueta antihurto ya desactivada. En este caso, el negocio también deberá tener instalado un sistema antihurto.

Son menos efectivas a priori que las etiquetas rígidas, pues resulta más sencillo violar las mismas. Por tanto podemos decir que el nivel de protección y seguridad con las etiquetas rígidas es mayor que el de las etiquetas adhesivas. Como ventaja de estas últimas fundamentalmente el precio, son mucho más económicas… aunque también es cierto que son un consumible tal como se ha explicado, y hay que remplazarlas de forma continua.

  • Cajas de seguridad para botellas. Igual que las anteriores dedicadas a proteger los productos en pequeñas y grandes superficies comerciales que ya dispongan de unos arcos antihurto. Consisten en cajas de seguridad de policarbonato de alta resistencia que se utilizan para evitar manipulaciones inadecuadas en los puntos de venta.

Están disponibles en varios formatos y tamaños para adaptarse al máximo a las dimensiones de cada botella.

Al igual que las etiquetas antihurto de botellas, las cajas de seguridad son reutilizables y se abren utilizando un desacoplador especial.

Todos estos dispositivos ofrecen una ventaja competitiva a las empresas, permitiéndoles reducir la pérdida desconocida de los artículos de gran valor y con elevado índice de hurto, evitar el desabastecimiento e incrementar la seguridad de los establecimientos sin reducir la oportunidad de venta.